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| ¿QUÉ ES UN NERVIO? |
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| Los nervios son las estructuras
anatómicas que saliendo del asta motora
de la médula espinal, adonde llegan
los impulsos nerviosos (flujo axoplasmático)
que parten del área motora del cerebro
van a todos los músculos, órganos
y a toda la superficie de la piel del cuerpo
humano para darles movimiento y sensibilidad,
obedeciendo sus estímulos, (acción
voluntaria), o por reacción ante una
agresión, (acción automática),
es decir, que si un nervio se lesiona los
músculos que comanda se van a inmovilizar
(parálisis). |
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| Los nervios pueden ser lesionados por tumores,
traumatismos, heridas de armas blancas o de fuego,
o por estiramientos que van mas allá de su
módulo de elasticidad (elongación). |
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| Hasta hace pocos años esta cirugía
era o desconocida o poco recomendada por los médicos,
naturalmente escépticos, ante resultados
decepcionantes. La historia de este tipo de cirugia
explica esta actitud particular de los cirujanos.
La primera sutura entre dos extremos nerviosos
lesionados (sutura termino terminal, neurorrafia
o sutura end to end) la efectuó Hueter,
fundado en los trabajos de Weir y Mitchell en
1864, y es la única opción que se
podía ofrecer a pacientes con estas lesiones,
pero los resultados poco o nada alentadores hacen
que salvo excepciones caiga en el descrédito.
Tienen que pasar 100 años, durante los
cuales hubo lamentablemente enorme cantidad de
lesiones de este tipo, particularmente debido
a dos crueles guerras (1914 y 1939), pese al desarrollo
de la magnificación óptica (lupas
y microscopio), los antibióticos y a la creación de instrumental
microquirúrgico día a día
más refinado. |
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| De veinte años a la actualidad esta actitud,
cambia radicalmente en función de los notables
resultados que se empezaron a observar y que,
a la fecha, son mayores con esta cirugía.
Ese cambio tiene dos vertientes: una tecnológica,
que es el uso del microscopio quirúrgico,
y otra científica que es la posibilidad
de interponer injertos como puente en un nervio
lastimado y asi permitir su recuperación.
Este es el gigantesco aporte de visionarios
como lo fueron Ezio Morelli (Italia), Algimantas Narakas (Suiza) hoy
fallecido, y el Prof.
Hanno Millesi, a quien hemos citado al comienzo,
y con quien tuvo el Doctor Giócoli el honor
y la distinción de trabajar en Viena-Austria,
hasta el año 1988, y con quien este grupo
de trabajo mantiene un permanente y fluido contacto. |
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| Estos dos grandes aportes al desarrollo de la
especialidad, transforman una cirugía observada
con escepticismo y practicada por pocos, debido
a su magros resultados, en una técnica
rica, refinada, con buenas, y muchas veces excelentes
mejorías, posibilitando intervenciones
que hace veinte años eran técnicamente
imposibles. |
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En este punto, en función de un extenso
e intenso trabajo de 25 años en cirugía
nerviosa periférica y toda la experiencia
que eso conlleva, recomendamos como muy importante: |
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| 1) Poner o ponerse el paciente en manos
de cirujanos expertos, pues esta ya es una
sub-especialidad de tiempo completo. |
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| 2) Válido tanto para pacientes
como para colegas: tener en cuenta el tiempo
entre lesión y cirugía, ya que
puede ser el condicionante de un éxito
o un fracaso, independientemente de quien
lo realice. En los años 80 éramos
muy terminantes a cuando realizar esta cirugía
y fijamos (convención universal) como
tiempo ideal los seis meses como fecha límite.
En este largo período la experiencia
nos ha enseñado que lo ideal pocas
veces es posible y que no se puede (y no se
debe), ser tan estricto en los tiempos, pues
cada organismo es biológicamente único
y distintas las reacciones de un paciente
a otro. Si bien simplificando podriamos afirmar
que cuando antes se operen estas lesiones,
mejor será su pronóstico, no
se pueden excluir probables y no pocas veces
importantes beneficios a lesiones con más
tiempo de producidas, es así que hemos
operado pacientes con uno o mas años
con éxito. |
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