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| Se denomina síndrome del túnel
carpiano, a la compresión del
nervio mediano a nivel del carpo, a
este nivel como se ve en la figura el
nervio mediano junto con los tendones
flexores de la mano, pasa entre los
huesos del carpo y la aponeurosis palmar
formándose de esta forma un túnel
por donde transcurren estas estructuras. |
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| Las causas reales de esta patología,
por otro lado muy frecuente, son aun
desconocidas, pues ninguna de las múltiples
teorías elaboradas para determinar
su causa (traumáticas, inflamatorias,
tumorales u óseas) han sido fehacientemente
comprobadas. |
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| Su incidencia muy similar entre hombres y mujeres,
es mayor después de la cuarta década
de la vida y no guarda ninguna relación con
la actividad laboral, cualquiera esta fuese, si
bien algunos autores privilegian como causa aquellas
labores donde los traumas repetidos serian su origen. |
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| La sintomatología de estos pacientes, son
parestesias (hormigueos, disminución de la
sensibilidad) en el territorio del nervio mediano
a nivel de la mano y con mucha frecuencia dolor
nocturno en mano y antebrazo que despierta al paciente
durante el sueño. En ocasiones irradiación
dolorosa hasta la escápula (omoplato) sin
que haya una explicación anatómica
que la justifique. |
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| El examen de estos pacientes revela en
algunos casos, dolor que despierta a la percusión
digital en la zona (signo de tinel), o la
compresión digital del mediano con
la muñeca flexionada, buscándolo
por debajo de los tendones flexores, (maniobra
de Phalen). En algunos pacientes que portan
este problema por mucho tiempo, puede apreciarse
una disminución de volumen del músculo
aductor del pulgar (oponente del pulgar). |

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| Con estos síntomas la sospecha de una
compresión del mediano a nivel del carpo
es definitivamente confirmada por el estudio neurofisiológico
(electromiograma con velocidad de conducción)
en cuyo caso es de formal indicación quirúrgica. |
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| Algunos autores sugieren que el tratamiento conservador:
utilización de AINES (antiflamatorios no
esteroides), la terapia kinesica, o las infiltraciones
a nivel del tunel con corticoides y anestésicos
podrian mejorar o aún más curar el
cuadro. En nuestra opinión y experiencia,
los pacientes que llegan al grado de sintomatología
descripta no obedecen en absoluto a estas terapias
por la sencilla razón que un nervio atrapado
o comprimido en una estructura cuasi rígida
no obedece a ningún tratamiento médico.
En cuanto a las infiltraciones con corticoides,
si bien son útiles en el mediano plazo (que
pueden ser 30 dias), su repetición por más
de tres veces es peligrosa por cuanto los corticoides
inyectados tienen microcristales que tienden a agravar
el cuadro. |
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| La cirugía de apertura y liberación
del túnel consiste en la sección del
ligamento anular, con una incisión en la
palma de la mano, que hasta hace no muchos años
era un incisión en S de aproximadamente 10
cm de extensión, tratando con esto de evitar
el ramo nervioso sensitivo, que si es lesionado
puede dejar como secuela importante y de difícil
solución, un dolor intenso a la compresión
de la palma de la mano. Nuestro grupo, siguiendo
la escuela italiana (Morelli Raimondi), realiza
una incisión vertical de 2cm con lo cual
se abre el ligamento y se libera el nervio, visualizándose
siempre bajo magnificación óptica
(microscopio o lupa) para constatar el estado del
mismo y la existencia o no de alguna noxa agregada. |
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| No adherimos a las técnicas endoscópicas
a la que no encontramos méritos, y si una
desventaja importante que es el no ver en ningún
momento del procedimiento el nervio mediano y su
estado. |
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| Realizamos esta cirugía con anestesia local
y de manera ambulatoria, y en ocasiones, en pacientes
muy nerviosos o aprensivos apoyamos la misma con
una neuroleptoanestesia. Concluimos con un vendaje
ligeramente compresivo y solicitamos al paciente
la movilización casi inmediata de la mano
para evitar adherencias. |
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